Tener una relación directa con el cliente es la mejor forma de sacar rentabilidad y aumentar las ventas para una empresa. Una década atrás esta práctica apenas era usada por estas pero con los tiempos que corren hoy en día se ha convertido en indispensable para sacar adelante un negocio.

Cercanía y buen trato: esas son las dos principales premisas que debe cumplir cualquiera de estos que quiera seducir o fidelizar a clientes. Y esto se puede demostrar en la cantidad de medios que hay para ponerse en contacto con los mismos: chats en la misma página web, correo electrónico, llamadas de voz por teléfono…

Uno de los métodos más efectivos para ampliar los beneficios de una empresa es obtener el mejor producto posible que seduzca a las personas y para conocer los gustos de estas es imprescindible el uso de las encuestas. Porque conocer de primera mano las impresiones del cliente se ha convertido en el método más efectivo a la hora de fabricar un producto. A partir de ahí, se hará un estudio sobre las cosas a mejorar y se actuará en consecuencia. Y podemos encontrar varios tipos de encuestas:

  • Encuesta por correo o por correo electrónico: Consiste en enviar un cuestionario a través de un correo postal o a través de una dirección de correo electrónico. En pleno siglo XXI predomina más la segunda opción.
  • Encuesta por teléfono: Es uno de los métodos más clásicos y que menos seducen a los clientes donde la empresa en cuestión (o una subcontratada) realizará una serie de preguntas al encuestado vía telefónica.
  • Encuesta personal: Esta se produce cara a cara y el encuestado rellenará un formulario entregado por la empresa in situ. Suele ser de las más efectivas.
  • Encuesta online: Se puede realizar con un chat en una página web o a través de los muchos software de encuestas de los que se dispone hoy en día.

Las encuestas a los clientes (las que se realizan a través de internet sobre todo) son una herramienta clave a la hora de desarrollar un producto internacional. Pero aquí también hay que destacar la importancia de las redes sociales como elemento de interacción entre empresa y cliente. Con el boom de Facebook, Twitter o Instagram, una gran parte de sociedad se ha hecho asidua a las redes sociales y a través de esta expresa sus opiniones sobre un producto en cuestión citando al perfil de la empresa en cuestión, que suele responder aportando información o simplemente adquiere datos de todas las menciones de los usuarios.

El objetivo de estos es crear la mejor relación posible con un cliente que a día de hoy suele decantarse por la compra a través de internet. Este es un hecho que también beneficia a las empresas porque pueden vender sus productos a cualquier parte del mundo. El e-commerce no deja de crecer y en España el 70% de los internautas realizan compras online gastándose una media de 1.700 euros por persona, según datos recogidos los recogidos por el último informe del Consejo Económico y Social (CES).