Las exportaciones se están afianzando cada vez más en el mercado mundial. Y es que esta modalidad de hacer negocios, permite a las empresas expandirse a niveles macros. Ahora bien, muchas de estas compañías apenas están iniciando en esta nueva forma de comercializar sus productos y es por ello, que es importante conocer cómo financiar exportaciones.

Actualmente existen dos modalidades que son las comúnmente más usadas por las empresas exportadoras, las cuales son el  forfaiting y el factoring.

¿Qué es el forfaiting?

El forfaiting es quizás el más recomendado para financiar exportaciones en los países con un elevado riesgo político o económico. Este consiste en el descuento sin recurso por parte de la entidad bancaria, de los derechos de cobros de efectos mercantiles. Estos últimos, el exportador los adquiere para instrumentar la cancelación aplazada de sus operaciones comerciales. Esta modalidad de financiación requiere que vayan avalados por el banco importador o una tercera entidad.

Con el forfaiting, la entidad financiera provee previamente, el dinero de la venta y además adquiere cualquier responsabilidad en el incumplimiento del pago por parte del comerciante. Esta opción es recomendada para ser utilizada en caso de sumas millonarias, y en el caso de que el país en el que se opere sea de riesgo. Normalmente, el forfaiting se cancela en comisiones e intereses, y los intereses suelen ser fijos, lo que podría verse como una desventaja porque suelen ser altos.

¿Qué es el factoring?

La otra modalidad para financiar exportaciones es el factoring, que a su vez facilita la gestión y administración del proceso. En este caso, la empresa facilita el crédito comercial a su cliente a la compañía de factoring, la cual se encargará después del cobro del mismo.

El factoring como herramienta para financiar exportaciones proporciona el monto requerido inmediatamente, elimina el riesgo, y al mismo tiempo la carga de trabajo administrativa en la empresa disminuye.

Uno de los requisitos para utilizar esta modalidad, es que el contrato de factoring comprende exclusividad, es decir que todas las facturaciones de la empresa exportadora se deben realizar con este instrumento financiero. Con esto se evita que la empresa solo concrete con la compañía de factoring los contratos con riesgos. El factoring suele tener un alto costo, sin embargo esto no es un impedimento para algunas firmas exportadoras.

Diferencias entre Forfaiting y Factoring

A punto de comparación, el forfaiting y factoring son similares, sin embargo tienen aspectos distintos entre sí. Por ejemplo, el forfaiting concede letras de cambios o pagarés, que son documentos utilizados en casos de incumplimiento de pagos, mientras que el factoring se otorga facturas.

En el forfaiting la entidad financiera es la que asume cualquier tipo de pérdidas en caso de impagos, por lo que el exportador siempre vende. Caso contrario que ocurre con el factoring, ya que la venta del documento es uno de los posibles servicios que la empresa financiera ofrece, más no es indispensable.

Otro aspecto distinto, es que en el forfaiting la venta puede ser sólo sin recurso, en cambio en la modalidad de factoring, la misma puede efectuarse con o sin recurso. Además, en cuanto al vencimiento de las deudas se diferencian porque en el forfaiting el pago de las letras y pagarés puede variar de corto a largo plazo, mientras que en el factoring las facturas tienen un vencimiento entre 90 y 120 días. Y finalmente, otra diferencia es que el factoring tiene cesiones de numerosas facturas, importe unitario reducido y muchos clientes, al contrario que el forfaiting, las cesiones suelen ser de un número reducido de efectos,  un valor muy elevado, y de pocos clientes.