El 2016 se presenta como un año lleno de oportunidades para el comercio internacional. Tras años de crisis, parece que poco a poco está comenzando a haber una recuperación en las tasas de actividad de los países más importantes del mundo. Pero no hay que dejarse engañar: 2016 va a ser un año duro para el comercio internacional, con una enorme competencia que se verá acompañada por todos los factores externos que ahora mismo amenazan a la economía global. Para tratar de entender esta situación, en esta ocasión hemos decidido recopilar los seis retos a los que se enfrentará el comercio internacional en 2016.

6 Retos y oportunidades del comercio internacional en 2016.

El primero de estos retos es el dólar, ni más ni menos. A Estados Unidos lo que más le preocupa en estos momentos es incentivar su propia economía, y el hecho de que el dólar cada vez esté más fuerte se traduce en algo tan simple como que comprar materias primas o servicios en dólares será notablemente más caro en 2016. Por lo tanto, para el caso de un negocio basado en el comercio internacional a través de la compra de productos mediante el dólar, hay que prepararse para tener que asumir una importante subida en los gastos de importación. Eso sí, no todo son malas noticias: si se exportan productos o servicios a clientes de Estados Unidos, las facturas cobradas en dólares supondrán un importante aumento de efectivo en las cuentas de la empresa.

La inestabilidad política de los países más importantes del mundo también marcará un importante reto para el comercio internacional en 2016, y ocupa el segundo lugar en nuestra recopilación. En Estados Unidos, pese a que pueda parecer una broma, el candidato republicano Donald Trump está arrasando en las encuestas; en Brasil, a Rousseff lo único que le preocupa es no perder su mandato; en España, aún finalizadas las elecciones, todavía no se ha nombrado a un presidente. El factor político influye mucho en el comercio internacional, por lo que hay que estar muy atento a los movimientos políticos de los países en los que se tiene presencia a través de un negocio.

En tercer lugar, nos encontramos con la inevitable caída en picado de la economía de Brasil. La economía brasileña está viviendo el que apunta a ser su peor momento desde el año 1990 (y todo apunta a que, para cuando haya acabado el año, batirá récords de depresión que no se veían desde el 49), y teniendo en cuenta el caos que viven sus figuras políticas, hay que extremar mucho las precauciones si se dispone de un negocio basado en el comercio con clientes de Brasil.

Y cómo olvidarse de China, que pasa a ocupar el cuarto lugar de esta recopilación. Dícese que el gigante dormido está a punto de echarse una cabezada que podría durar años, y es que han aparecido signos inequívocos de que la economía china podría seguir arrastrando caídas durante el 2016. Aunque esta afirmación está sujeta a diferentes interpretaciones, de lo que no hay duda es de que los años de oro del crecimiento de la economía de China se han acabado.

Que la economía china no esté cumpliendo con los objetivos esperados no quiere decir que haya dejado de ser una oportunidad interesante para el comercio internacional; lo que sí hay que hacer es planificar muy bien -y a muy largo plazo- cualquier negocio con China. El más mínimo movimiento en el dólar puede suponer un derrumbe en las tasas de cambio del yuan.

Mientras nos acercamos al final de la recopilación, en el quinto lugar de los retos a los que se enfrentará el comercio internacional durante el año 2016 se encuentra el flujo del crédito, que no por ocupar esta posición resulta tener menos importancia que los anteriores. Hoy en día, el comercio internacional a gran escala se basa en la deuda, y para que exista esa deuda es necesario que haya inversores dispuestos a depositar su dinero en la empresa. Parece que el crédito está empezando a circular poco a poco entre las empresas, pero los negocios de comercio exterior deberán tener mucho cuidado con los intereses que aceptan a la hora de recibir un préstamo.

Para terminar, el sexto y último reto que acompañará al comercio internacional durante el 2016 es la sombra de la deflación. El precio del barril de petróleo sigue cayendo en picado, y con él se están viendo arrastrados también los precios de prácticamente todas las materias primas. Aunque esto pueda parecer positivo para la economía de a pie de calle, no hay que olvidar que, de seguir con esta caída, el desplome en los precios de las materias primas podría dar lugar a una deflación en toda la economía global.