El mercado mundial de vinos embotellados está atravesando un proceso de transformación estructural que tendrá alta incidencia en el escenario futuro. Si bien todo cambio resulta amenazante, también despliega oportunidades que el sector no puede dejar de aprovechar.

Esta transformación se caracteriza por un aumento en los términos de intercambios mundiales, la modificación en los hábitos de consumo, la aparición de nuevos consumidores, el surgimiento de un grupo de países productores muy competitivos y una creciente participación de los supermercados en la cadena de distribución.

La superficie vitícola a nivel mundial está sufriendo modificaciones. Mientras que dentro de la Unión Europea hay una reducción progresiva de la superficie implantada resultado de la combinación de factores como la reestructuración de los viñedos y el impacto de la crisis, en China se observa un aumento, y EE.UU. y Australia se mantienen inalteradas.

Exportadores de vinos y situación actual del mercado vitícola.

La mayor producción mundial se sigue concentrando en los países del viejo mundo, con Francia, España e Italia a la cabeza. Fuera de la Unión Europea, EEUU continúa liderando la producción seguido por Argentina que, resultado de la crisis interna, experimenta, al igual que Italia, una disminución en los niveles de producción.

aumento de la demanda de China y Estados Unidos. Francia se recupera de su caída pero los hábitos de consumo han cambiado y en la Unión Europea en su conjunto ha caído cerca de un 864.000 de hectolitros en 2011 (ICEX-Instituto Español de Comercio Exterior, 2012).

En el caso del mercado estadounidense, la crisis ha impactado en el comportamiento de los consumidores. Se observa una tendencia creciente hacia el consumo de vino en los hogares,  pero menor consumo en bares,  clubes y restaurantes, y se busca precios más baratos por botella de vino, apostando más por productos conocidos, según Nielsen Food and Beverage Report 2010. El cambio en los hábitos de consumo no ha frenado el crecimiento en las ventas de vino sino todo contrario, ha presentado una oportunidad para los comerciantes de bebidas alcohólicas, que están promoviendo activamente productos que puedan, “ayudar a aumentar esa experiencia del consumidor de tener una noche afuera, en casa”.

Los intercambios mundiales en el sector del vino adquieren cada vez más importancia. En 2011 las exportaciones mundiales representaron aproximadamente un 42,8% del consumo mundial (contra un 34,6% en 2006) (Instituto Español de Comercio Exterior, 2012). De donde se deduce que, si los mayores productores se ubican en Europa donde el consumo bajó considerablemente, las exportaciones se están volcando hacia nuevos mercados como China y EE.UU.

Si se toma en cuenta la evolución del nivel de intercambios mundiales, se observa que mientras la cuota de exportación de los países del viejo mundo se ha reducido, la de los países del nuevo mundo con  Argentina, Chile, Sudáfrica, EE UU, Australia y Nueva Zelanda a la cabeza, se ha incrementado

De este análisis se desprende que, si los exportadores argentinos, desean mantener sus volúmenes y sobre todo los precios de venta, deberán desarrollar una estrategia de exportación que permita preservar su cuota de mercado en EEU, sin dejar de considerar que a largo plazo se deberán realizar inversiones para dar a conocer la calidad de sus vinos en China donde hay poco conocimiento sobre el mundo vitivinícola y la calidad aún no se aprecia como diferencial.

Lic. Cecilia F. Giudice.
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