El mayor reto al que se enfrenta una pequeña empresa es sin duda el de encontrar a su primer cliente. Sin importar cuán novedoso sea el producto (o servicio) y/o su valor añadido, los clientes no lo podrán comprar si no tienen conocimiento de su existencia.

La diferencia entre un proyecto empresarial y una idea de negocio, son los clientes que buscan, interactuar y pagan por nuestro producto o servicio.

Las empresas de nuevo creación, en muchas ocasiones vienen condicionadas por una cantidad de recursos limitados, por esta razón los fondos destinados a las campañas de marketing están condicionados por este factor. Incluso echando mano de la creatividad y el social media, nuestro objetivo de conseguir al primer cliente, se puede ver truncado por la masificación de empresas que claman la atención de los usuarios por estas vías.

Es por ello que la gran mayoría de empresas de éxito tuvieron que enzarzarse en cientos de batallas por conseguir los primeros clientes, y ese mismo proceso ha dejado valiosas enseñanzas que podemos aplicar par conseguir el primer cliente.

1. Haz uso de las relaciones personales

Hacer llamadas en frío, y enviar correos masivos de poco van a servir si tu producto goza de naturaleza innovadora y estás en pleno proceso de lanzamiento. Una de las mejores estrategias que puedes utilizar llegado ese momento, es la red de contactos personales.

Ejemplo: Reúnete con todos los contactos que puedan tener un vínculo con la comunidad empresarial y acuerda que te pongan en contacto con 5 personas que en la actualidad este dirigiendo una empresa sin importar su tamaño. De esta forma irás tejiendo una red de contactos personales, de gran valor.

2. Ofrece servicios Gratis o Fremium.

La palabra gratis siempre ha despertado el interés del consumidor. Aprovechar este factor como herramienta de promoción puede suponer una fantástica inversión al inicio de nuestra actividad, siempre y cuando el producto lo permita.

En Estados Unidos una famosa empresa de hospedaje web, decidió emplear esta estrategia. Ofreció a 15 empresas, sus servicios que incluían el hospedaje, la creación de una página web y el mantenimiento. Estas empresas a cambio debían dejarse listar como clientes. Y en consecuencia se produjo el conocido como “factor oveja” por lo que más empresas apostaron por este servicio.

Por otra parte está el discutido modelo Freemium, tan característico de las Start Up tecnológicas. Consiste en ofrecer el producto totalmente gratis, pero con limitaciones a las que se podrá acceder con una suscripción o pago único.

3. Destaca el valor añadido de tu producto o servicio.

Consiste en dotar de personalidad única al producto, y hablar de las mil maravilla que puede ofrecer en comparación a otro de la competencia.

Cuándo estés hablando con un cliente potencial, deberás abordar sus preguntas con respuestas concisas, y acentuar lo positivo para transmitir una agradable sensación de seguridad al cliente. En este punto, la preparación previa es importante.

4. Establece una clara estrategia de promoción digital.

Quizás una página web bien “posicionada”, y tener presencia en redes sociales no serán suficientes para encontrar a nuestro primer cliente debido a la naturaleza de nuestro producto. Establecer claramente la estrategia de comunicación digital implica tener a nuestra disposición a algún especialista que nos instruya en la materia y que esté al día de las tendencias.

Un ejemplo de tendencia es el Branded Content. Esta técnica nos permitirá dar a conocer nuestro producto y buscar la aprobación de los usuarios para así, mejorar la credibilidad de nuestra marca.

El Branded Content consiste en realizar una estrategia de contenidos que busca atraer la atención del consumidor hacia un contenido de interés y en ningún caso, venderle el producto de forma directa. Lo que nos permitirá gustar más al usuario (tener más engagement) y fidelizarlo, ya que de esta forma el cliente asociará ese contenido de “interés” a tu marca.