A pesar de su complejidad, la internacionalización representa un fórmula de crecimiento importante para cualquier empresa que opere en este mercado globalizado.

Las estrategias de internacionalización vienen a fortalecer las inversiones extranjeras así como también las exportaciones. Las opciones que existen para incursionar en el mercado exterior son variadas, quizás las más conocidas son las exportaciones son las entregas intracomunitarias de servicios, inversión directa, Joint Venture, inversiones con socios extranjeros, licitaciones, mediante franquicias, contratos de administración y/o de producción, entre otras.

Las empresas que desean incursionar en las estrategias de internacionalización, primeramente deben seleccionar el mercado y los productos o servicios que exportarán. Para esto, hay que hacer una ardua investigación del mercado del país donde se exportará, que consiste en evaluar estadísticamente el consumo, producción local, legislación entre otros aspectos básicos, que son fundamentales a la hora de tomar decisiones respecto a la venta y comercialización de sus mercancías.

Este estudio de mercado, sirve como una estrategia de internacionalización primordial ya que destaca los obstáculos y dificultades que pueda tener la empresa o producto en el país al que se aspira incursionar. Asimismo, constituye una identificación del impacto en las comunidades, para así también proyectar destrezas que cumplan con los objetivos buscados que se adapten al contexto local.

Responsabilidad Social Corporativa (RSC)

Ahora bien, algunas empresas optan por combinar alguna de estas estrategias de internacionalización con la responsabilidad social corporativa (RSC). Ambas ayudan a optimizar los resultados económicos del sector privado.

Además, la RSC permite a la empresa mantener una alta correlación entre el nivel de competitividad a largo plazo en el mercado del país al cual se busca ingresar, así como también la admisión de estas habilidades de sostenibilidad corporativa, como política de su empresa. En este sentido, las compañías con tendencias de exportación e internacionalización, que buscan posicionarse en el mercado extranjero como una empresa responsable, han de asumir el compromiso de lo que ésta estrategia implica para alcanzarlo, porque de lo contrario podría traer consecuencias negativas.

Una empresa con estas aspiraciones, debe tomar en cuenta que el país que desea conquistar necesita algo más que unos cuantos “cheques“, es decir la compañía debe diseñar ciertas habilidades que beneficien la localidad, analizando sus efectos en los grupos de interés y la zona, y de qué forma la empresa favorece el desarrollo del lugar. Esto con el fin, de prevenir riesgos, y establecer nuevas estrategias a largo plazo.

Los negocios inclusivos son otra metodología usada por las grandes compañías que buscan la internacionalización, que consiste en incluir a las comunidades de bajos recursos en sus procesos de expansión, con la finalidad de favorecer el crecimiento de las personas y disminuir la pobreza y las necesidades locales. Sin embargo, hasta el momentos, esta opción está reservada a aquellas empresas con gran capital y capacidad de inversión.

Hoy en día no se debe olvidar que la presión social y exigencias legales hacia las empresas (especialmente extranjeras) se incrementan a medida que pasa el tiempo, es por ello, que muchas optan por las estrategias de internacionalización y la responsabilidad social corporativa, para así poder prevalecer en el mercado.