Una de las dudas que suscita la internacionalización es si debemos registrar la marca en el país o países en cuyo mercados pretendemos introducir nuestros productos o servicios o es suficiente con tenerla registrada en nuestro país.

1El registro de la marca

Pues bien, cuando decidimos dar introducir nuestro producto en el mercado de un país extranjero es de vital importancia solicitar el registro de la marca, y no me refiero a solicitar el registro en nuestro país, que también (una vez decidimos iniciarnos en la internacionalización se supone que la marca española debe estar ya registrada o por lo menos solicitada), pero es importantísimo solicitarlo en el país de destino.  Debemos distinguir entre marca española, marca comunitaria y marca internacional.

Cuando registramos una marca española, esta producirá sus efectos solo y exclusivamente en el territorio español. Es decir, si en Francia solicitan el registro de una marca idéntica a la mía y para las mismas clases no podré oponerme, puesto que se trata de registros nacionales diferentes. Cosa distinta es si, teniendo mi marca registrada en España, una empresa francesa solicita el registro de una marca comunitaria idéntica a la mía y para las mismas clases, que es algo a lo que si podríamos oponernos, puesto que la marca comunitaria ejerce su efectividad en los 28 estados miembros de la Unión Europea, y la marca española constituye un derecho anterior.

La marca comunitaria, como he comentado, es un tipo de marca que goza de protección en los 28 estados miembro de la UE. Este sistema resulta muy atractivo, ya que con un solo tramite y con un solo pago de tasas podemos obtener la protección de una marca en todo el territorio de la UE.

Por otro lado, encontramos la marca internacional. No es una marca que tenga validez en todos los estados del mundo, sino que es una marca que va a gozar de protección en los países que formen parte del “Sistema de Madrid”, que actualmente ascienden a ochenta países.

La marca internacional se encuadra en un sistema de registro de marcas para países que están integrados en el Sistema de Madrid, y comprende dos tratados internacionales, el Arreglo de Madrid y el Protocolo de Madrid.

Al margen de estos sistemas, podemos proceder perfectamente y sin ningún tipo de problema a registrar nuestra marca en estado por estado, pero probablemente nos suponga un mayor coste.

2Adaptación de la marca

Las diferencias culturales entre países, incluso entre los de la misma Unión Europea son notables, sobre todo en cuanto al idioma y a la cultura.

A la hora de internacionalizar un producto es necesario que la empresa en su conjunto se adapte al plano internacional, cuando hablamos del conjunto de la empresa nos referimos a su estructura, a su gestión, a su organización, a sus empleados, y por supuesto, al marketing y a la propia marca.

Debemos tener presente que la marca va a actuar como un nexo entre el producto y el consumidor, ya que es la que va a hacer que el consumidor identifique el elemento diferenciador  del producto y que quiera ese y no otro.

Por ello debemos tener una especial precaución con lo que el nombre, o incluso el logo de la marca puede significar en el país del mercado de destino. En ocasiones un descuido en este aspecto resulta objeto de burlas o mofas, y en otros el descuido puede incurrir en mayor gravedad, puesto que puede llegar a causar ofensas, y por consecuente, la ruina de nuestra imagen de marca.

Pilar Juárez Carreño
Abogada perteneciente al Ilustre Colegio de Abogados de Alicante. Es licenciada en Derecho por la Universidad de Alicante, habiendo cursado parte de su licenciatura en la Università degli Studi di Genova.Tras desempeñar labores en distintas Administraciones Públicas obtuvo el título de Master Comercio Internacional y Desarrollo Empresarial.Su carrera se ha desarrollado en despachos de abogados de distinto ámbito así como en departamentos de expansión internos, donde ha participado en diversos proyectos de expansión internacional y gestión de ventas internacionales.